La Leyenda del holandés errante

Cuando yo era pequeña, la historia que más me gustaba era la del holandés errante. Me la contó mi abuelo muchas noches durante el verano, y aún recuerdo cómo la sombra del candil se proyectaba ondulante en la pared y las palabras salían de su boca como un hilo de voz confidente, como si se tratara del mayor secreto jamás contado hasta entonces. La leyenda llevaba circulando entre los marineros desde hacía más de 400 años. Decía que el capitán holandés Bernard Fokke era capaz de navegar desde Amsterdam al cabo de Buena Esperanza en tan solo nueve días.

Se rumoreaba que había hecho un pacto con el diablo para viajar así de rápido. El capitán era un hombre musculoso, feo y de carácter agrio. Cierto día mientras el capitán holandés y su tripulación navegaban por los soleados mares tropicales, cerca del cabo de Buena Esperanza un repentino temporal hizo jirones las velas y destrozó el timón.

No regresó jamás, y circuló la noticia de que el diablo había reclamado lo suyo y el capitán Bernard Fokke había sido condenado por sus pecados a vagar eternamente en su barco desde el cabo de Buena Esperanza hasta el extremo sur de América.

Todos los marineros que hacen esa ruta aseguran haber visto en el mar el barco del holandés errante con su tripulación, tres ancianos de largas barbas. Y cuentan que aquellos que intentaron hablar con ellos desaparecieron también.

Libro “Los secretos del cuentacuentos

Autor: Beatriz Montero.

Fuente: Cuentacuentos Beatriz Montero

error: Content is protected !!