Casos Criminales de Internet

Casos Criminales de Internet
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En Cuento de Terror veremos los Casos Criminales de Internet.

El 12 de mayo de 2008, Edward Richardson de 41 años de edad, residente en Biddulph, Inglaterra, no pudo soportar que su ex esposa, de la que acababa de divorciarse, Sarah Richardson, de 26 años, una peluquera residente en su mismo pueblo, cambiara su estado de Facebook de Casada a Soltera. Furioso por la afrenta, rápidamente Edward comenzó a llamar a Sarah, enviarle mensajes de texto, y tratar de comunicarse con ella por las redes sociales sin éxito alguno. En vista de que no tenía respuesta, se dirigió al domicilio de la mujer, donde su enojo fue en aumento, al negarse ella a abrir la puerta. Edward, fuera de sí, la derribó a patadas, ganó el acceso, y se dirigió a la cocina a por un cuchillo con el que le dio caza en su propia habitación donde se había refugiado para llamar a la policía. Sarah murió en el acto. Edward fue condenado a cadena perpetua revisable, con un mínimo de 17 años de internamiento.

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Nunca un cambio de estado salió tan caro. Una noche de fiesta en Mansfield, Inglaterra, entre dos amigos, Scott Humphrey, de 26 años, y Richard Rovetto, de 29, se tornó en violencia, en un taxi, ya de regreso a casa, el 27 de Julio de 2014. El taxista contó que Scott recriminó a Richard que este usara constantemente con su novia, la opción de Facebook de dar un toque, lo que interpretó como un claro intento por llamar la atención de su amada. ¿Si eres un buen amigo por qué le das toques a mi novia? le decía. Al descender del taxi Scott recibió a Richard con un potente puñetazo sorpresivo que lo noqueó de inmediato, produciendo su caída e impactando con el cráneo de forma violenta en el pavimento, lo que le produjo la muerte en el acto. Scott fue sentenciado a 4 años de cárcel por homicidio involuntario. El hijo de Richard no volverá a ver a su padre más. Todo el mundo ha tenido disputas en las redes sociales con amigos y desconocidos, y casi todos pensamos que lo más que puede suceder es un bloqueo o algún reporte por acoso o spam.

No fue el caso de Torrie Lynn Emery, de 23 años, y Danielle Booth, de 20, de Pontiac, Michigan, USA, que llevaron sus diferencias mucho más allá, y que finalizaron con una persecución urbana con resultado de muerte. Las diferencias y peleas entre ellas por estar interesadas en un mismo hombre llegaron a su auge el 21 de Julio de 2010, cuando Torrie, mientras conducía llevando a su hijo al colegio, vio en otro coche a dos mujeres, siendo la pasajera Danielle Booth. Llevada por la ira las embistió repetidamente, causando que la conductora y Danielle, presas del pánico, se dieran a la fuga, comenzando una persecución a 130 kilómetros por hora por dentro de la ciudad, y eso que la persecutora llevaba a su bebé en el asiento de atrás. La huida terminó en tragedia cuando al saltarse un semáforo en rojo las perseguidas fueron arrolladas por un camión, resultando la conductora, Alesha Abernathy, muerta en el acto, y Danielle herida de extrema gravedad. Torrie fue sentenciada a 18 años de prisión, por su arranque de furia desmedida que costó una vida.

El caso colombiano de Puerto Asís, es el auténtico guion de una película de terror pero llevada a la más completa realidad. Corría el 15 de Agosto de 2010 cuando dos adolescentes que circulaban en moto, en Puerto Asís, Colombia, fueron baleados a muerte. Hasta aquí nada extraño, y se consideró un trágico suceso violento más. Pero dos días más tarde era detectada en Facebook, una lista, que contenía 35 nombres, entre los que estaban los 2 difuntos, indicando que tenían 3 días para abandonar la ciudad o iban a morir. Muchos lo consideraron una broma macabra, pero el pánico cundió, cuando el 20 de Agosto, un tercer integrante de la lista fue encontrado ejecutado, y un cuarto, salvo la vida de milagro, después de que un desconocido lo tiroteara. La gran mayoría de familias con un hijo en la lista, huyeron de la ciudad. Los sucesos de la lista mortal de Puerto Asís siguen sin resolverse. Nadie sabe ni quién ni por qué. Existen ocasiones en las que conversaciones de Facebook entre un imbécil y un psicópata tienen consecuencias irreparables.

En el otoño de 2010, Rebecca Aylward, de 15 años de edad, paseaba por un bosque cercano a su domicilio en Maesteg, Gales, junto a su novio, Joshua Davis, de 16, sin saber que un idiota, amigo de Joshua, le había lanzado una apuesta a través de Facebook, mediante la que le pagaría un desayuno completo si era capaz de matar a su novia. Y Joshua era un psicópata de manual, a pesar de su corta edad. Antes del paseo, el chico le respondió a su amigo, mañana me vas a pagar el desayuno. Es conocido posteriormente como el psicópata del desayuno, con una roca atacó a su novia hasta desfigurarla y causarle la muerte. Joshua, a pesar de su edad, fue juzgado como adulto, y condenado a cadena perpetua.

Existen muchos otros casos, decenas de personas han muerto por efecto de sucesos originados en las redes sociales, o han sido usadas para publicitar horrendos crímenes. Las redes sociales son necesarias en nuestra sociedad actual, y hemos de seguir usándolas sin temor alguno, pero con todas las precauciones. Al igual que cuando conocemos a alguien en persona, solemos mostrar cierta cautela hasta adquirir confianza, en las redes sociales deberíamos mostrar esa misma actitud. Porque tras las frases, tras los Me gusta, tras los memes, tras los muros, existen personas de carne y hueso, que muchas veces, no tenemos ni idea, de cómo son realmente, ni de hasta donde son capaces de llegar. Redes sociales sí. Precauciones también. Usémoslas con responsabilidad.

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