Tenias Razón

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Claro que tenias razón es un relato de cuentos de la cripta, pasen un momento de miedo chicos.

Veo el futuro, queridos míos… …y para ustedes, veo algo grotesco. Hará que se sientan mal y les dará asco. Soy yo. El relato de esta noche… …es una puñalada enfermiza de suspenso… …sobre una cazafortunas que quería grandes billetes… …para comprar chucherías y pulseras. Cuidado, Cathy. Veo que te sacarás el premio gordo.

MACABRA CERTEZA SE LEE EL FUTURO La puerta está abierta. Adivinadora MADAME VORNA ¿Usted es Madame Vorna? Me dijeron que puede predecir el futuro.

Oyó correctamente, ¿no, Trotsky? Yo no creo en esto… …pero pensé que si no pasa de mi hora de almuerzo, ¿por qué no? Sí, querida, ¿por qué no? Son $20. Se paga por adelantado. $20. ¿Qué usa? ¿Cartas de tarot? Tengo lo que la gente llama “segunda visión”.

Me uso a mí misma y a usted. Leo sus vibraciones. Siéntese. – ¿Mis qué? – Imagine que soy una vasija vacía… …y que su energía física y su espíritu me llenan. ¿Empezamos? Usted trabaja, ¿no? Es secretaria. Desperdicia su vida.

Mecanografía y mecanografía todo el día. Pero ése no es el plan, ¿no? Toda su vida quiso casarse bien… …casarse por dinero. Pero nunca tuvo la oportunidad. Así que siguió trabajando a la espera del Príncipe Azul. – O debería decir del Príncipe Rico.

– Nada mal. Hoy perderá el trabajo. Olvídelo. Mi jefe no está… …así que no me pueden despedir, no hoy. Acaba de cometer un gran error. En esto, no cometo ni pequeños errores. Le diré más aún. Antes de que acabe el día, tendrá un nuevo trabajo. ¿Sabe algo? Está loca. Ya se acaba mi hora de almuerzo. Me voy. Gracias por nada. Trotsky. Ven aquí. Déjame. Sally, ver a Madame Vorna fue perder el tiempo. Es una charlatana.

Comenzó a actuar de forma extraña… …y dijo que Clayton iba a despedirme hoy. Le dije que el imbécil ni estaba en la ciudad. En realidad, Srta. Finch, “el imbécil” regresó de pronto. Disculpe, Sr. Clayton. Srta. Finch, no soy un jefe súper sensible… …que se altera porque lo llaman con apodos feos. No es así. Sin embargo… …esta tarjeta de horario… …indica que fue a almorzar a las 12:00. Sí, señor. Y usted sabe que sólo permitimos una hora de almuerzo. Por supuesto, Sr. Clayton. Lo sé. Está despedida, Srta. Finch.

Es la 1:25. Recoja sus cosas y váyase. No es una suspensión, estás despedida. ¡No estoy despedida! ¡Renuncio, degenerado barato! Y nunca me reemplazarás. No, eres totalmente irreemplazable. Quizá tengamos que cerrar.

¿Dónde encontraré a otra camarera? ¡Oiga, usted! – ¿Qué? ¿Me habla a mí? – ¿Quiere un trabajo? Bien, tenía razón. Me despidieron.

Pero fue por su estúpido reloj, retrasa. Así es. Pero no estuvo sin trabajo mucho tiempo, ¿verdad, querida? No. Cada salida es una entrada a otro lugar.

¿Verdad, Trotsky? Soplan nuevos vientos para usted. Veo que le llegará mucho dinero algún día. Créame, querida. Pero antes, veo a un hombre vestido de negro. Y a usted la veo vestida de blanco junto a él. Es su boda. Qué lindo. ¿Puede contarme más del dinero? Lo siento, querida, ese hombre no será rico cuando se casen.

Entonces, olvídese de él. No me voy a casar con ningún tonto salvo que esté forrado. Y hablo de mucho dinero, un yate, una mansión… …pieles, anillos de diamantes, abrigos de visón. Barcos y abrigos. ¿Y qué hay del amor? Sí, eso también es importante.

No para usted. A usted le gusta el dinero, ¿no, Cathy? ¿Yo qué sé? Nunca lo tuve. Poco después de casarse, su marido heredará dinero. Mucho dinero. Le llegará de parte de un ser muy querido para él. Después de heredar el dinero, morirá.

De forma violenta. O sea que voy a ser una viuda. Una viuda rica. Lo conocerá esta noche. Se le acercará un hombre corpulento.

Estoy lista. Caballeros, démosle una calurosa bienvenida a Bobby…

…a nuestra nueva camarera, la Srta. Cathy Finch.

Sean cálidos y generosos con ella…

…y ella será cálida y generosa con ustedes.

Y ahora lo que estaban esperando. La atracción de esta noche…

La Srta. Desnudo Nebraska 1948.

Un aplauso para la Srta. Ora Lee.

¿Amables y generosos, Al? Más bien es estúpidos y tacaños. Dame dos mentas con brandy y un whisky solo. ¿Para qué crees que vienen aquí estos tipos? Ya sé, leí el cartel de afuera. Decía: “Tetas grandes”, y no “grandes propinas”.

Al, mira al tipo que acaba de entrar. – ¡Dios mío, es enorme! – ¿Qué tipo? ¿Qué tipo? ¿Cómo no lo ves? Es tan grande que debe tener código postal propio. Te refieres al tipo de talla grande. ¿No es tu tipo, eh? Ni creo que sea de mi especie. Pero es uno de los mejores y más vivos, cuida la lengua y a trabajar.

Cuidamos a nuestros clientes, cariño. Está bien, Al. ¿Qué va a tomar? Tomaré un whisky con vermú. – ¿Algo más? – Una cita para hoy. Después de que termines de trabajar. No hay problema con el trago, pero no hay cita. ¿Te haces la difícil? No. Soy imposible. Al, whisky con vermú para el gordo.

Ya sale, cariño. Mira… sé que no quieres salir conmigo. Pero yo, verás, soy el tipo de hombre que… …que no acepta un no como respuesta. ¿Entonces qué te parece nunca? Y ¿ni por todo el dinero del mundo? El asunto es que me conmueves, nena.

Compórtate seriamente. Ni una grúa podría moverte. Está bien. Qué buena broma. Sé que estoy un poco excedido de peso. ¿Un poco excedido? Sí, y Hitler es un poco antisemita… …y Eisenhower un poco calvo… …y el Papa un poco católico. Oye, vamos. ¿Qué estás haciendo, nena? No puedes dejar ir lo que tenemos. Esta conexión especial.

Vamos a estar juntos. Es el destino. ¿Madame Vorna? Tiene que decirme que ese asqueroso gordo… …no es con quién me casaré. Fue grosera con él, ¿verdad? Vamos. Cálmese. Siéntese. Es un asco. Y su cara, y, ay, Dios mío, el aliento.

– ¿Quién es el tipo? Tiene que decirme. – Ése es el tipo. Él es con quien se casará. El corpulento. Se lo dije. Lo veo todo. Él será quién herede la fortuna después de casados. Pero escuche… Le dije que poco después de casados, él tendrá una muerte violenta. Le conté eso. No se preocupe. Tome una galleta. Coma. Para Trotsky son primordiales.

Sally, no creo que pueda hacerlo. ¿Por qué no? Madame Vorna la acertó con todo lo demás, ¿verdad? Sí, pero es grotesco a la vista, mucho más para hacerlo con él. Quizá hasta me asfixie. Vamos, alégrate. Cásate con él.

¿No dijo Vorna que el matrimonio duraría poco? “Sí, querida. Él pronto heredará el dinero y morirá… …”violentamente”.

-¿Dijo cómo? – No lo dijo exactamente.

Quizá lo atropelle un auto.

Alguien que lo atropella y escapa…

…lo hace pedazos y lo desparrama por la calle.

Es tan gordo. Te digo que es enorme. Se necesitaría, algo así como un camión… …un gran camión Mack para que lo aplane. Tengo algo mejor. Lo imagino sentado a una gran mesa repleta de comida… llenándose los mofletes. Y después, se atraganta con una gran trozo de carne. <i>

Yhace arcadas y vomita la comida.

Y los ojos se le ponen saltones y se le humedecen…

…las venas se le saltan.

Acéptalo, Cath. Tienes que aceptarlo. Oiga, enfermera, creo que tiene un paciente. Hola, nena. – ¿Qué se te ofrece? – ¿Estás ocupada hoy? Porque estaba pensando que si sales temprano… No salgo temprano. Nena, dame un respiro. ¿Cuándo estás libre? Estoy ocupada todas las noches. Estás muy ocupada para cenar y bailar.

– Para todo. – Creo que no… ¿Puedes sentirlo? Vamos. De acuerdo. Muy bien.

– Te traeré el trago. ¿Whisky con vermú? – Sí. Oye, ni siquiera sé tu nombre. Estás saliendo con el Sr. Charlie Marno… …y estoy encantado de conocerte. Cathy… …me encanta la comida china. Salvo por una cosa. ¿Después de 20 minutos quieres volver a comer? ¿Cómo lo supiste? De hecho, mis pies son ligeros. Sí. Ojalá fueran ligeros sobre los míos.

– ¿Cómo? – Dije que eres un lucero encendido. Gracias. Ya está. – Bien. – Bueno. La pasé muy bien. Sí, yo también. – Bueno. – Bueno. – No puedo esperar hasta mañana, nena.

– ¿Por qué, Charlie? Porque cada día me veo mejor. ¿Qué te parece mi traje nuevo? – Bueno, es apropiado.

– Claro. Apenas lo vi colgado, me dijo… Charlie Marno. Tú me conoces de veras, ¿no, nena? Y sólo después de un par de citas, qué loco.

Estamos hechos el uno para el otro. Mira, sólo tengo… No tengo mucho ahora. Pero tengo buenas perspectivas y yo… …yo estoy loco por ti. ¿Te casarías conmigo? Esa pregunta es muy importante, Charlie.

– No sé nada de ti… – Yo sé que te quiero. …de tu pasado, ni de tu familia. ¿Y si algo pasara? ¿Si hubiera una emergencia? ¿Hay alguien que nos pudiera ayudar? Alguien como un hermano o una tía. – Alguien que sea rico. – ¿Rico? Tengo un tío. Es dueño de una fábrica. Tiene muchísimo dinero. – Pero yo no le voy a pedir nada. – Oye, seguro que no tendrás por qué. Sí, Charlie, me casaré contigo.

¿Acepta a este hombre, Charlie Marno, como su legítimo esposo…

…en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza…

…hasta que las muerte los separe?

Acepto. Hasta que la muerte nos separe. Cathy. Ven, nena. ¿Por qué tardas, cariño? Ven. Duérmete sin mí. Quizá lo haga. No sé si pueda aguantar más. Ven, nena. – Cariño. – ¿Sí? Te olvidaste de ese lugar.

– ¿Cómo estaba el cereal? – Muy rico, cariño. – ¿Y los huevos con jamón? – Ricos. Está bien.

Toma el postre. Me encanta la vida de casado. Es rica, ¿no? Cariño, no te olvides de mis calzones.

– Me duele la cabeza. – ¿Otra vez? ¿Podrías dejar esa aspirina? Deja que te dé una dosis de Charlie Marno extra fuerte. Charlie, basta. – Charlie. – ¿Qué? ¿Tuviste noticias de tu tío? El rico.cuentos-de-la-cripta2

El que tiene la fábrica. No, ¿por qué tendría noticias? Está en el oeste con su familia. ¿Familia? Maldita sea, Charlie.

¿Por qué no dijiste que tenía familia? – ¿Qué tiene? – ¿Qué tiene? ¿Estás loco? ¿Te falla algo? ¿Estás loco? ¿Qué tiene? ¡Es sólo mi maldito futuro, eso es todo! ¡Maldita sea! Pasé tres meses con ese cerdo por su culpa. Esto es una locura. Una locura.

Nunca va a heredar dinero alguno. Es un cerdo chancho sin un centavo. Y así será siempre. ¿Ya se acabó la luna de miel? No lo entiende, ¿no? Mire, ya me cansé de los dos. No voy a desperdiciar más tiempo ni dinero. Se terminó, listo. Se acabó. ¡Usted es una tonta, una charlatana! Esto es estúpido.

¿Sabe una cosa? Esto es una basura. Él sí va a heredar el dinero. Y después morirá. Vorna tiene razón.

Vorna siempre tiene razón. Un momento. ¡Cámaras! Vamos. Silencio, todos, por favor. Jovencita, felicitaciones. ¿Por qué? Es la millonésima cliente de la cadena Hudson Automat.

– ¿Cómo se llama? – Sra. Cathy Marno. ¿Qué pasa? Sra. Marno, aguarde. Estoy escribiendo su nombre en este cheque. Sra. Cathy Marno, la cadena Hudson Automat… …tiene el gran placer de darle a usted…

..nuestra millonésima cliente…

…un cheque por $1 millón.

Cathy, ¿tiene algo que decir ahora que es rica? Madame Vorna es una tonta zorra. – Por aquí. – ¿Cómo? Es una alegría tener de sobra. Es casada. ¿Qué va a decir su marido… …de este millón? Me muero por ir a casa y contarle.

– Gané $1 millón. – Así es. Cathy, ¿eres tú? Sí, soy yo, vago asqueroso y gordo. Me voy. Madame Vorna se equivocó. Yo era quién recibía el dinero. Tuve mi última dosis de Charlie Marno.

– Y gracias a Dios.

– ¿Qué estás diciendo? Me refiero a ti, asqueroso. Ya no te necesito. Me mudo. Ya no voy a oler esa cloaca apestosa que llamas cuerpo. Me largo. Gracias por los tres meses de náuseas.

Quédate con las malditas prendas. Nunca podré sacarles tu olor a podrido. Ahora tengo suficiente. ¿Lo ves? Mucho, mucho. Me compraré ropa nueva.

– Adiós. – Cathy, cariño. No puedes dejarme. Nos queremos.

Te detesto, Charlie. Cada día que pasé contigo fue la eternidad en el infierno. ¿Lo sientes? – ¿Lo sientes? – No lo siento, Charlie, nunca lo sentí. Quita tus manazas de encima. Déjame ir. ¿Y quieres un consejo, Charlie? Come una ensalada de vez en cuando. Y báñate. ¡Cathy! Lo último. ¿Qué? Si yo no puedo tenerte… …nadie más te tendrá.

No me mires así, Charlie. ¿Qué estás haciendo? Cálmate. Está bien. Baja el cuchillo. Charlie… …baja el cuchillo ahora. De acuerdo. ¡Charlie, baja el cuchillo! Charlie, baja el cuchillo. ¿Está bien? Sí, eso es. Si yo no puedo tenerte, nadie más te tendrá. ¡Si yo no puedo tenerte, nadie más te tendrá! ¡Si no puedo tenerte… …nadie más te tendrá!

Cathy Finch era una chica solitaria que quería dinero y amor…

…y encontró a Charlie Marno.

Se casó con él porque oyó que heredaría una fortuna y moriría.

Charlie Marno sí heredó una fortuna de Cathy Finch después de matarla.

Ernie Kepros en vivo desde el correccional estatal…

…donde el cura dio la extrema unción y Charlie comió su última cena…

…que sabemos es la más grande que haya tenido un condenado a muerte.

Están por cerrar las cortinas. Se acabó.

Qué impresionante. Un fin violento para un hombre violento.

Ernie Kepros en vivo desde el correccional estatal…

…donde el cura dio la extrema unción…

…y Charlie comió su última cena…

La puerta está abierta.

…el brutal asesinato de Cathy Marno…

– ¿Usted es Madame Vorna? – Sí, querida. Me dijeron que puede predecir el futuro. Oyó correctamente, ¿no, Trotsky? Son $20. Se paga por adelantado. Pobre Cathy. Sí se sacó el premio gordo. Y el tal Charlie, qué divertido. Pero al final no estuvo triste. Saben… …cuando Charlie recibió su merecida cena… …pidió más postre. Y ahora yo predeciré el futuro. La próxima semana verán a la misma hora… …en el mismo lugar y por la misma estación… …otro horroroso y letal salón del horror.

Fin

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