Tragedia de Amor

Por que no puedo dejar de amarla? Que es lo que me hizo para que aun después de tanto tiempo su presencia en mi mente no me deje tranquilo, acaso me ha hechizado con algún conjuro raro? Será una vil hechicera encarnada en cuerpo de ángel? No entiendo que me pasa, muchos psicólogos trataron de curar esta obsesión pero nadie pudo, ni siquiera después de mi casamiento y posteriormente rompimiento por mis tontas ideas de que aun podía volver con ella…

Me acuerdo haberla conocido aquella tarde de julio, su aspecto serio, al principio me hizo dudar de que era una mujer diferente pero no fue así, si era diferente, tenia esa extraña confianza de actuar con normalidad… como ella realmente es con las personas que la rodean desde que tiene conocimiento y que fue recolectando… una forma de ser libre, no era como otras mujeres realmente y eso es único para mi…lo raro tiene un valor incalculable en mi ser y eso me atrajo…las igualdades y las diferencias, éramos tan iguales y tan distintos a la vez…la balanza bien equilibrada…

Aquella pregunta decisiva en nuestra joven y corta vida…una mirada y una sonrisa en su rostro fue la respuesta que tanto anhelaba pero su libertad solo estaba en su mas profundo sueño no cumplido…mas que libertad solo podía saborear en lo que dura una canción o una caminata…tan difícil era una simple aceptación…

Seguimos aunque miles de montañas tuviéramos que cruzar…

No podíamos mirar abajo ya que los picos estaban muy pronunciados, solo hay una oportunidad para sentir lo que sentíamos y había que aprovecharlo.

Con el paso del tiempo las dudas y discusiones nos acariciaban el corazón, sabíamos que solo era por un simple descontento de quienes le dieron la vida a ella…pero era mucho para aguantar.

Un nefasto día su madre llego con un arreglo, ella pronto iba a unirse con alguien, debía hacerlo ya que no quería perder a nadie en su vida…ni a mi ni a su familia…

Triste historia de amor - Cuentosde.com

Asistí sin reproche a la ceremonia, los únicos melancólicos eran ella y yo, su vida estaba a solo una cita de esa biblia y un beso de alejarse por completo de mi.

No podían vernos mas juntos…el tiempo hizo lo suyo y nuestras vidas se enmarcaron cada quien por su lado, tratando de olvidar y solo tratando porque era inolvidable todo lo acontecido ese momento juntos.

Un encuentro y un simple saludo, una simple preocupación por el bienestar del otro, lo que termino en un descontrolado y apasionado beso después de tanto tiempo de no rozar la comisura de sus finos labios, un encuentro mas en que el placer nos unió, y de nuevo a la triste realidad de no estar juntos, cada uno por su lado.

Mi ceremonia no era de creerse, por lo menos para mi…darle la oportunidad a alguien mas pero no podía, ya le había dado mi oportunidad a alguien hace mucho tiempo.

Duro lo que tarda un helado en derretirse, pero siempre conservando el frío al estar con quien no quería estar…

Solo lo hice por capricho y la tonta idea de olvidar todo…

Otro encuentro lastimo mas lo que quedaba de mi, dos pequeños jugando a su alrededor, mi mirada de tristeza y en estado de shock no me hacia reaccionar, las lagrimas caían como cataratas de mis ojos negros, el reflejo del sol se posiciono justo en una lagrima y el mismo reflejo su mirada lo que atrajo su atención hacia mi.

Nuestras miradas se entrelazaron, promesas y futuros planeados con ella pasaban por mi cabeza y ahora estaba mirándola de lejos, solo una calle nos separaba, seguí mi atroz camino.

Cada pisada era un recuerdo mas, cada recuerdo una lagrima mas, cada lagrima una herida mas en mi corazón, nadie sabia de mi ni de mi existencia, solo era un vecino mas o un tal vez te vi…

Encerrado en 4 paredes grises y cubiertas por el frío que yo emanaba, no salía nunca, todos se preocuparon por saber si yo estaba aun respirando…ojala llegara esa hora pronto, pues ya no tenia sentido luchar por algo que no puedo alcanzar, por algo que esta sellado con dos pequeñas vidas.

Decidí salir…era julio…justo ese día en que la conocí…pero que debía hacer?…solo iba a preguntar algo que me carcomía el cerebro desde aquella ceremonia de miradas tristes

Aun sigues amándome? Le pregunte al encontrarla en el mismo lugar…rompió en llanto y solo se fue mirando hacia atrás como yo la veía huir de tan compleja pregunta…

Su caminar dejaba rastros de lagrimas que dejaba pronto se mezclaron con la lluvia que empezó a caer…veía mi reflejo en el agua y no me entendía…por que la sigo amando? Ya construyo su vida que es lo que me pasa? Pero era tan simple y a la vez tan indigerible la verdad…era feliz solo porque le correspondía…no porque lo amara a el de verdad…pero yo estaba cada vez lastimándome mas…quizás pienso eso y en verdad no me ama y por eso se fue sin contestar…

Otra vez estoy encerrado…mi cama tiene la forma exacta de mi cuerpo ya que no me he movido, la tristeza se apodero de mi, su hechizo me manipulo por completo…

Salí con el auto preso de las pastillas y el alcohol a decirle lo que sentía por ella, trate de armarme de valor pero solo encontré esas salidas rápidas para poder decirlo que sentía…

Conduje a la luz de la luna…todo era penumbra…los lobos aullaban y yo iba a mucha velocidad…no estaba del todo consciente para saber a cuanto iba pero algo paso…sentí como que ya no estaba tocando la carretera…un estruendo fuerte y un gusto a cobre en mi paladar…un liquido emanaba mi cuerpo…era imposible moverme…

Sentí mucho frío y luego algo dejo de funcionar…algo traspaso mi pecho incrustándose en mi corazón ya dañado de antemano…

Bajo tierra escucho el llanto de una mujer…es un llanto que yo conozco…se quien es…vino a visitarme después de tanto tiempo, con ella dos pequeños lloran también pero por que?

-Esa vez que me fui…si te amaba y aun te sigo amando…ese encuentro que nos habíamos dispuesto a solas nos regalo estos dos niños…tus hijos…prueba de que te amo…

Quisiera contestarle que la amo pero no puedo…me es difícil contestar bajo tierra, solo se que pude mirarla mientras depositaba flores en aquella lapida…vi a esos niños tan hermosos…toque el hombro de ella…se dio vuelta, miro de nuevo la lapida y comenzó a llorar…el viento secaba sus lagrimas de dolor…no debí dudar nunca de lo que ella sentía…

De: Pablo Dávila